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La unión hace la fuerza
>> RC!
>> Photo: Thomas Cordova

Marta González, cantante del grupo chicano Quetzal que recientemente ganaron los premios que otorgo la 2002 LA Weekly Music Award en la categoría de mejor banda latina habló con Rock Clandestino y expuso el buen momento que esta atravesando su agrupación.

Esta banda integrada por ocho músicos que son capaces de demoler el escenario, practica un estilo de canción Latinoamericana que narra una historia al ritmo de diferentes combinaciones Africanas, indígenas y españolas, dependiendo de su región. Quetzal también esta inspirado por el empeño de afirmar la dignidad humana a través del arte. En su segundo álbum, "Sing The Real", esta nueva generación de artistas chicanos ha compuesto una meditación poética que inspira el alma y la mente a utilizar el arte para construir una cultura con conciencia. ¿Qué están haciendo ahora? Acabamos de regresar de un tour donde abrimos para un grupo que se llama Cubanismo. Ahorita tenemos planeado otro tour abriendo para el grupo Los Lobos que son del este de Los Ángeles, de diferente era, que fueron una de nuestras influencias. Es un gran honor abrir para ellos. Yo aparezco en cuatro canciones en el disco de Los Lobos, colaborando. ¿De dónde proviene el nombre de Quetzal? Quetzal es un ave, literalmente, que existe, y ha existido desde los tiempos precolombinos, especialmente en Centroamérica. El quetzal era muy respetado por los Aztecas, por ser un pájaro muy lindo, a pesar de que era un ave muy elegante, adornaban sus coronas con sus plumas, por eso lo trataban con mucho respeto. El quetzal, cuando vinieron los colonos españoles, siempre trataron de llevárselo, además del oro, animales para enseñarle al rey. En una de esas trataron de llevarse el quetzal, pero éste, una vez atrapado, se dormía hasta la muerte, nunca sobrevivió enjaulado, y ese concepto es el que aplicamos para nosotros, es parte de nuestro sonido, no cabemos en la jaula que es el sistema. ¿Sienten su música relacionada con el movimiento Chicano? El grupo nació de un movimiento de arte y de música en el este de Los Ángeles. Todos los integrantes del grupo no necesariamente son mexicanos, pero el grupo en sí nació de este movimiento. En 1993, después de los disturbios que hubo en Los Ángeles, había muchos chicos que se querían expresar, y que venían del punk-rock de L.A., y hubo una necesidad de crear un diferente sonido, por eso varios artistas, varios cantantes, fotógrafos y teatristas, empezaron a querer expresarse, porque no había una expresión a la cual podrían identificarse. Tuvimos que crear nuestro propio sonido y forma de expresar. A este momento es un movimiento que sigue creciendo, al cual se siguen sumando artistas, sobre todo jóvenes que también están creando su sonido, y creando sus propios eventos. Hay varias bandas que salieron de ese movimiento, y nosotros somos una de ellas. Desde ese tiempo han salido integrantes y hemos tenido nuevos, y nuestro sonido ha cambiado mucho, pero nuestro sonido es lo que es por ese movimiento. Los chicanos no se identifican con México ni con Estados Unidos, ¿en qué plano se ubican? Es algo así, a veces nos sentimos como extranjeros en ambos lados, nos sentimos como aliens. Estamos aquí, en Los Ángeles, tenemos una cultura basada muchas de las veces, en lo que es ser mexicano por ser hijos de mexicanos, no importa de qué generación. Pero uno se identifica con esa cultura, su propia cultura, pero al mismo tiempo uno vive y se ubica en los Estados Unidos, por eso tenemos también esa cultura que nos enseñan en el colegio, que es existir en esta sociedad, que es muy distinta. Lo que más quieren aquí es la asimilación, y creo que nosotros asimilamos hasta cierto punto, pero no todo. Es una identificación que hemos escogido, ya que nunca vamos a ser totalmente americanos. Para nosotros es muy importante la raíz de donde hemos venido, a través de nuestros padres. ¿Serían la única banda que se proyecta del movimiento chicano, a nivel nacional e internacional con este disco? No, hay otro grupo que se llama Ozomatli, que salió del mismo movimiento. También hay otros grupos que van saliendo como Blues Experiment, Slow Riders, y somos muy unidos, hemos hecho varios shows para recaudar fondos para otra banda, y tenemos un sistema por el cual nos ayudamos mutuamente. Somos una comunidad de músicos, fotógrafos, artistas que siempre estamos pendientes los unos de los otros. ¿Dentro de esa comunidad puede entrar algún artista que no sea chicana? Totalmente, tenemos bandas que apoyamos de Centroamérica, porque queremos las mismas cosas, y nos ayudamos. Algunos miembros de mi banda son de ascendencia italiana, de Brasil, y de Arizona, es multicultural. La meta que tenemos no es muy distinta, depende de esa meta no de donde sean. ¿Tienen una causa mancomunada con los zapatistas? Para nosotros ese movimiento que empezó en 1994 fue de gran inspiración. Nosotros queríamos en muchos aspectos organizarnos de esa manera, sin pedir permiso a un gobierno. Nosotros sabíamos que había gente que quería escuchar nuestra música, y entonces invitamos a nuestra gente de la comunidad para escucharnos, y así empezamos. Así como los indios se ayudaron ellos mismo, empezaron a crear una comunidad autónoma, nosotros, por los mismos métodos podíamos ver cómo existíamos, y qué cosas nos afectan, y así ayudarnos entre nosotros. Queremos ser autónomos en nuestro propio movimiento artístico