.plastilina
mosh
nueva
generación
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Fabio Larocka
A
lo largo del 97 nació en Monterrey una nueva generación
de músicos con una visión de la música distinta
a la existente. Al mismo tiempo, las disqueras empezaron a arriesgarse
a la hora de fichar a grupos jóvenes y de esta oleada salieron
gente como Plastilina Mosh, un dúo que nació con la forma
y la filosofía de un simple experimento compositivo y que dio
lugar a toda esa delirante mezcla de rock alternativo, lounge, punk,
jazz y cien estilos más.
Un
año más tarde, Alejandro Rosso (teclados) y Jonás
González (guitarra y voz) presentan su disco debut 'Aquamosh'.
Todo un arriesgado experimento donde combinan sampleados, loops, pianos
y guitarras, dándole esa inconfundible y personal sonoridad 'plastilina'
a toda sus composiciones. Y es que la música de estos chicos
no se parece a nada ni a nadie: "Básicamente usamos una
plataforma de computadora de grabación digital y ahí grabamos
y programamos instrumentos. Lo que más nos gusta son los sonidos
de
instrumentos viejos, de antaño, como teclados, bajos, guitarras
etc.".
El éxito de este disco les cogió completamente de sorpresa,
comenta Alejandro, máximo teniendo en cuenta que por ese entonces
en México no existía ningún grupo del género
rock que hubiese sobrepasado las 100.000 copias en ventas. Sin embargo,
'Aquamosh,' a las dos semanas de su salida, ya había vendido
las 150.000. Un éxito muy repentino para el cual no estaban preparados
y que les supuso dos años de inagotables giras y promoción.
Después de todo este agradable temporal vino la obligada calma
y más tarde, ya en el 2000, se metieron de nuevo en el estudio
para engendrar a su segundo hijo llamado 'Juan Manuel'. Una ambiciosa
producción que será lanzada en numerosos países
y que los llevará a recorrer los escenarios de medio mundo. Con
Aquamosh dejaron el listón muy alto, y sus fans se preguntarán
que van a encontrar de novedoso en Juan Manuel: "Son producciones
muy distintas; la primera fue más juguetona, con un elemento
de diversión más palpable; Juan Manuel es, sin embargo,
un disco más maduro,
más serio e instrumental aunque seguimos en la misma línea
de música divertida, música de cóctel". Con
toda esta'happy music'de todos los colores y en forma de acid jazz,
ambient o psicodelia se me ocurre quizás una de las preguntas
más ridículas para el programador más innovador
de nuestro mundo latino: "No sé si algún día
podamos hacer un rock más clásico... nunca tenemos una
idea predeterminada de cómo queremos hacer las canciones. Lo
interesante para nosotros es precisamente el no saber, que sea impredecible
el proceso. Puede ser que algún día se vuelva más
clásico como tú mencionas,
o quizás al revés, será lo que en ese momento nos
estimule".
Eso lo deja bien claro, la espontaneidad es la carta más importante,
tanto para Alejandro como para Jonás, en este juego de componer
música. Su satisfacción comienza con ellos mismos sin
tener en cuenta la aceptación del público: "Si tuviéramos
en cuenta el qué dirán y si va a gustar o no, limitaríamos
nuestro rango de composición y a la vez el producto sería
menos apetecible para los demás. Uno debe ser fiel a su intención
de componer para el estímulo propio"
Y
es precisamente ese estímulo propio, el que genera este estilo
tan
particular de hacer música y que ha hecho que tengan tantos seguidores
no sólo en la comunidad latino-alternativa sino en el ámbito
mundial también.
Ahora mismo están de gira en México y pronto tendrán
algunos conciertos en EE.UU., Centroamérica y Europa. Tienen
ya en mente empezar a trabajar en su próximo disco, pero al parecer,
esta vez de una forma más tranquila: "Para mí ahora
mismo es más atractiva la idea de hacer música con un
contenido más de composición que de producción,
sin muchos juegos artificiales de sonido o
tecnología; cosas más sencillas y simples en orquestación,
y que valgan por el contenido composicional en vez de todo lo demás,
que ya me parece un poco excesivo para mi gusto". 'Juan Manuel'
está publicado por el sello Astralwerks y es definitivamente
un disco dirigido para los oídos menos comerciales y más
atrevidos.
RC!2001