.los prisioneros
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Por christian pascual

Con un nuevo disco, "Estadio Nacional", esta agrupación chilena puso fin a su silencio. Marcaron una época dentro del rock latino, convirtiéndose en la 'voz de los ochentas', gracias a sus ritmos y líricas desafiantes hacia el gobierno dictatorial de Pinochet, y por derivación a todos los gobiernos bastardos que vivieron los países de Latinoamérica. Han vuelto, y pasaron por Nueva York.

El pasado 13 de noviembre se vivió una noche que tuvo un sabor a histórico, Los Prisioneros tocaron en Nueva York en el club Exit2, frente a más de 1.800 fans fervorosos y agradecidos de que este legendario trío chileno se haya vuelto a juntar luego de 13 años de separación. Su última producción "Estadio Nacional", una grabación de sus conciertos en el estadio chileno para celebrar su vuelta, marcó el nuevo grito de la 'voz de los ochentas', con los mismos seguidores, y los que supieron recolectar a través de estos años. Pasó el tiempo, los años se fueron juntando sobre Jorge Gonzáles, Miguel Tapia y Claudio Narea, pero la furia, y la música nunca los dejó, y eso se pudo sentir. Ahora lo que falta es esperar su próximo disco con temas nuevos, lo que tantos estuvieron esperando. Aquí Jorge González nos cuenta otras cosas más. ¿Cómo fue para ustedes volver a juntarse, después de tantos años, y tocar en el Estadio Nacional de Chile? Haciendo un poco de historia, con los Prisioneros nos separamos en el 89, y éramos bastante jóvenes en ese entonces, y cada uno siguió haciendo carreras semi-profesionales, y en el último tiempo, prácticamente, dejando la música profesional, en el caso de algunos. Decidimos juntarnos, ya la mala onda había pasado, y se estaban dando las cosas, y la gente nos pedía mucho que volviésemos. Entonces decidimos hacer un Estadio Nacional, con la idea de llevar algo de gente, pero nos sorprendió mucho cuando, faltando un mes para el concierto, ya se habían agotado todas las entradas, que son casi 80.000 personas, por lo que tuvimos que agregar otra fecha, y se llenaron los dos. Fue bien importante, volver, de estar tocando en el living de tu casa, escuchando casetes, a tocar en dos funciones en un estadio de fútbol. ¿La idea entonces surgió de ustedes? Si, también pasó que se editaron cosas póstumas de Los Prisioneros en Chile, que tenían muy buena venta, y ya no quedaba nada extra que editar. Por lo que, la única manera de seguir sacando discos era volver a tocar. El Estadio Nacional, en la época de la dictadura de Pinochet, fue un lugar donde se protagonizaban torturas y asesinatos, y ustedes siempre fueron contrarios a esa clase de políticas. ¿Por qué entonces, tocar en ese preciso lugar? Mira, la verdad que fue por una cuestión de cantidad de gente. En Santiago de Chile, ese estadio es la plaza más grande para hacer conciertos, y la demanda que había era muy grande. Por otro lado, aquella época ya pasó, por suerte, y lo nuestro es la música, para la gente. ¿Qué cambios ves en Chile con la democracia? Ha habido cambios, ya no matan a cualquier persona por la calle. Pero, los gobiernos de nuestros países sudamericanos están rendidos a las órdenes que reciben desde Wall Street, entonces lo más importante para ellos es entregarles el país lo más barato posible, para que desde Wall Street puedan comprar todo al precio que les conviene. Ellos mantienen su estilo de vida, a costa de los países más pobres. Con toda la movida que se viene con la electrónica y nuevos sonidos que han nacido desde que Los Prisioneros se separaron, ¿acaso la banda está incursionando en estos nuevos sonidos? En el caso de Los Prisioneros, desde el segundo disco, que se llamó "Pateando Piedras" en el año 1986, ya usábamos samplers, programas, y todo eso. Desde ese disco en adelante, usamos combinación de batería tocada, máquinas, y secuenciadores, que en esa época era un chiste irte de gira con una computadora, además de ser un riesgo gigante. Aprendimos a usarlos desde ese tiempo, y creo que somos unas de las personas que saben usarlas de la forma más orgánica. Después de tanto tiempo alejados de la escena musical, y volver con tanto éxito, ¿sienten algún cambio en la plataforma musical latina? Claro! Hay una inclinación al folclore muy fuerte ahora, que creo se acentuó con los trabajos de Café Tacuba, y Los Divididos en "La Era de la Boludes", donde cantaron una chacarera. Creo que fue una movida importante, super buena. En Chile, particularmente en el sur, hubo una movida de Hip Hop muy interesante, con buenas letras, y de hacer discos con poca plata. Ahora es un mundo bien distinto. En los 80's, cuando nos fuimos teníamos todavía un poco la resaca del rock de los 70's, en especial del argentino. Y en los 80's, la mayoría de las bandas eran como bandas inglesas cantando en castellano. Sin embargo, ahora no es así. Ahora hay una identidad más fuerte, esta identidad se empezó a gestar cuando las bandas anglo empezaron a ir a nuestros pueblos, en especial a Chile y Argentina, aunque ahora me parece que están dejando de ir. ¿Cuáles son las influencias más fuertes de Los Prisioneros? Cuando empezamos, nos motivó mucho el disco "Sandinista" de The Clash. Ese disco fue muy importante para nosotros, porque había temas sobre Sudamérica, hablaba de Víctor Jara, hablaba de Allende. También bandas norteamericanas como B'52, The Cars, o bandas inglesas como Depeche Mode y a su vez, las baladas locas de Sandro o Leonardo Fabio o Rafael. ¿Y hoy qué escuchan? Ahora estamos escuchando cosas muy distintas. Claudio, se puso a estudiar todo el sonido del blues, del jazz, del rock de los sesenta, bien de las raíces norteamericanas. En cambio Miguel se fue por un lado más electrónico, él hizo un par de discos experimentales electrónicos donde fundió la electrónica con el folclore, y a mí también me gusta mucho la música electrónica y el pop. Ahora también, estaba rescatando una movida de música dance que había a comienzos de los 70's en Nueva York, cosa que era muy interesante. antes del concierto. RC!2002