.Emmanuel Horvilleur
>>
Lorena Guarino

En la morada que Emmanuel Horvilleur tiene en el barrio de Belgrano, el aire esta cargado de un suave aroma a sahumerio. No es común encontrarlo allí, ya que desde hace un año vive sumergido en lo que será Música y Delirio, su disco solista y el después de Illya Kuryaki and the Valderramas.

Yo empecé en 2001 con mi idea de hacer un disco solo, grabando cinco canciones con unos ahorros que tenía, y las terminé de cantar cuando armé mi estudio Ave Sexua. Necesité tener el estudio para concluir las canciones. No me alcanzaba para más y se me estaba yendo mucha plata, entonces dije "ahora me voy". No quería firmar con una compañía antes de que escuche mi música entonces hice esta especie de demo para mostrar lo que yo que era, por si tenían algún preconcepto de que era más de lo mismo, y que vieran que no era tan así. Me fui como en gira por México y Estados Unidos a llevar esa muestra del disco y tuve algunas reuniones, pero todos me pedían un tiempo para pensarlo y yo estaba en una ebullición muy grande; no tenía ganas de esperar y les dije: Ustedes sigan pensándolo, yo me vuelvo a Buenos Aires. Y volví y me puse a grabar -a pesar de que no era lo que tenía pensado-, y empecé a dejarme llevar, y a esos 5 temas se le sumaron 15. Emmanuel finalmente firmó con Popart, un sello indie con el que editará su disco a principios de mayo para Argentina, y en los meses subsiguientes para el resto de Latinoamérica. ¿Cómo fue la experiencia de estar solo en el estudio? Este disco tuvo una cosa más abismal, más nerviosa. Era nuevo encontrarme yo solo en un estudio, en los Kuryaki uno tenía al otro como espejo para que le haga la devolución y esta vez me tenía que escuchar a mi y darme cuenta solo de las cosas. Lo gocé mucho, me hice cargo de todos los roles. Tuve el tiempo que quise, una grabación muy relajada, diferente a lo que era antes, donde igual teníamos nuestro tiempo pero al hacerlo de esta manera hubo mucho de ensayo y error y de usar eso para experimentar nuevas cosas. ¿Que hay de introspectivo en Música y Delirio? El disco tiene un poco de catarsis, no sé si la catarsis terapéutica. Hay momentos de angustia retratados en el disco que estuvo bueno haberlos plasmado, pero lo que hay es el lado positivo y de color que fue mi autorrespuesta a todo ese momento duro que se estaba viviendo en Argentina. Yo grabé este disco durante el 2002, que fue un año muy duro, dejaba el estudio y era muy heavy salir a la calle, el aire que se respiraba en ese momento, y la gente… era venir con esa carga y tratar de transformarla. Todo eso quedó impreso en el disco. En un pequeño equipo de audio instalado en la cocina, Emmanuel orgulloso pone su disco y advierte: "no suena muy bien acá". Sin embargo, lo que sale de los parlantes no defrauda. El delirio de la música esta en el desprejuicio total que tiene a la hora de componer donde funk, hip hop, bosanova, rock y pop se encuentran. Y él también suena así, fresco y desfachatado en exploración continua experimentando con todos los matices de su voz. Esto también se transluce en las tonalidades que cada tema tiene; son como varias canciones encerradas dentro de otra, que oscilan entre la furia el baile y la seducción. Mientras Emmanuel canturrea y lava los platos pasan una a una, algunas canciones como Hermano Plateado una especie de homenaje a los mártires de la música tropical argentina, Soy tu Nena y Otra Virgen. Para dar forma a este conglomerado musical, contó con una trouppe de destacados músicos, como Diego Bavaso (tecladista de la última época de los Kuryaki, con quien co-produjo algunos temas), Sergio Verdinelli, Nicolás Ibarburu, Nico Cota, Fernando Samalea, Francisco Fattorusso y Claudio Cardone, entre otros. ¿Le tenés miedo a la comparación con Dante? Creo que a la gente le va costar despegarme de los Kuryaki, aunque artísticamente siempre tuvimos nuestro vuelo propio. Lo que pasa es que Illya Kuryaki era una locura donde confluían dos personalidades muy diferentes, y eso era lo rico del grupo. Yo me sentía cómodo con Dante y el conmigo siendo dos personas distintas, o no sé si tanto… Mi disco es diferente al de Dante, yo no firmé con una compañía y me quedé tranquilo. Mi disco fue mucho más difícil y me tuve que encargar solo de todo y contra todo, y eso, de una manera, me hizo fuerte en un montón de aspectos. Hay puntos de comparación: misma banda, somos parecidos, tenemos cosas en común. Kuryaki era eso, un 50 y 50. Cuando Dante salió con su disco la mayoría de la gente le preguntaba por Emmanuel y cuando yo salga con el mío me preguntarán por él. ¿Como crees que te va a recibir el público? Creo que no voy a decepcionar, no por una cuestión de egocentrismo sino porque el disco fue muy natural musicalmente, es honesto. Hay cosas que pueden parecer hasta grasas, pero me gustó haberlas hecho porque muestra lo que soy. Yo no le tengo que demostrar nada a nadie, el que reciba la Música y el Delirio bienvenido sea. Tengo muchas ganas de estar en Argentina, en el exterior nos iba muy bien, tocamos en Perú, México, en toda América Latina, y dejamos de estar en nuestro país. Quiero volver a lograr algo acá. RC!2003