.EL GRAN SILENCIO
Con toda la libertad de ser
>> Maria Eugenia Garza
>> Photo: vereonica laz

A más de diez años de comenzar a hacer música, Cano, Tony, Campa, Vulgar y Ezequiel; se definen más libres, seguros y con más confianza que nunca, tanto musical como personalmente, para tocar "lo que quieran" en su nuevo disco.

"Es diferente", afirma Cano, "en chúntaros fue ensayar las canciones y luego ir a grabarlas. Esta vez no, esta vez estamos experimentando más. Para mí como compositor es bueno porque no estoy limitado, aquí he hecho canciones que no ensayamos, que las hago yo aquí mismo en el estudio, ésa es la diferencia. Aquí hay más chanza de experimentar y se nota que ya no batallamos tanto, ya es más espontáneo y es más a la segura porque hay más comunicación y confianza. Con chúntaros ya teníamos una idea y queríamos que saliera de esa manera, y esta vez estamos dejando que salga lo que salga". Expresan que ya no son tan sensibles a lo que está sonando, a la presión de otras agrupaciones e incluso a los gustos de otra gente. "Ahora somos más rebeldes", confirma Tony, "en el sentido de que ya no nos importa tanto la industria o la compañía disquera; de repente nos dejábamos influenciar un poco por la gente o por lo que estaba gustando. En ese sentido pienso que ahorita ya le dimos una vuelta a todo el cotorreo. Nosotros andamos ya en otro rumbo, ya bien lejos" . Adelantan que en este nuevo disco vuelven a sus orígenes y sus comienzos, con toda la fuerza y la rudeza de hacer las cosas tal cual; comentan que hay mucho rap y mucho hip hop; y que además tiene más sentido porque con las máquinas pueden hacer los sonidos específicos como los quieren. También comparten que ya está superado aquel miedo a la comunicación entre los integrantes del grupo, o la idea de tocar siempre todos por el temor a que alguien se pudiera molestar si no participaba en alguna canción. Agregan que ahora son más claras les necesidades y los elementos de cada composición y hay más facilidad para preguntar, proponer y decidir entre ellos mismos. "Antes teníamos la idea de tocar todos, pero si ahora Tony quiere hacer un hip hop con una máquina, lo hace con una máquina. No tenemos miedo a los comentarios, porque todavía los hay, no falta quien nos diga: ¡ah! eso no suena al GRAN, pero ¿quién puede decir qué suena al GRAN?; o va a haber muchos que digan: ¿qué pasó con la acústica?; y va a ser siempre así y estamos conscientes. Los mismos que nos dijeron que el chúntaros era muy cumbiambero, ahora nos están diciendo que nos falta cumbia, ¡pero así son!", asegura Cano. Los músicos comentan que en el nuevo disco hay más guitarras eléctricas, máquinas, percusiones, metales y teclados; dándose la oportunidad de tocarlo todo, "peligro y mañana nos carga el payaso y nunca pudimos meter algo que queríamos" advierte Tony. Además coinciden en que sus canciones conservan el mismo sentido y sentimiento si se cantan sólo con la guitarra (porque así fueron hechas y después modificadas) que si se cantan con todos los instrumentos que hay grabados y agregan que este aprendizaje lo desarrollaron en los discos anteriores y ahora lo están aplicando al cien por ciento. "Ya también nos quitamos todas esas vendas de la cara, todos esos hermanismos e idealismos, vamos a hacer lo que sabemos hacer y se chingó" asegura Tony. De igual forma, para Cano ya pasó la etapa en que le decían si su música era buena o mala: "Ahora yo puedo hacer la canción que sea. Ya pasé esa pendejada de que hubiera alguien que se riera de mí si hacía 'pom-chikiri-pom-poom' , ya pasamos la etapa de ser juzgados como nuevos. Además para mí la música no es buena ni mala, sino que a algunos les gusta y a otros no". hablando entre silencios Para Cano Hernández, el contenido del disco inicialmente era muy agresivo, debido a su desacuerdo con la mayoría de las cosas que están sucediendo actualmente, no solo musical sino socialmente: "Pero pensé a futuro y la verdad no me gustaría estarme encabronando cada vez que las cantara, así que deje solo dos canciones así", agrega. Aseguran que esa inconformidad o descontento sí se nota en la música y aunque la letra pueda ir directamente a alguien o no; aunque sea alegre o bailable, tiene su sentimiento ahí guardado. Los integrantes del GRAN hacen referencia no sólo al sentimiento arrastrado hacia otras agrupaciones musicales; sino a organizaciones, gobierno, instituciones y hasta a esos grupos "intelectuales o que creen que saben"; que han tratado de manipularlos, perjudicarlos o chantajearlos con comentarios, por no compartir sus mismas actitudes. Cano asegura además, que no necesitan hacer festivales o canciones en 'pro' de alguna causa para decir que están de acuerdo con eso, y que el hecho de que no compongan una canción con nombres de presidentes y políticos, o a favor o en contra de algún movimiento social, no quiere decir que ignoren dichos movimientos o sucesos: "Sí, porque sí dan ganas", expresa, "pero hay que tener cuidado al decir las cosas, porque muchas veces ése es el error de un compositor o de un músico, llega uno a sentirse con cierto poder de decir lo que sea, y primero está uno como cualquier ciudadano más. Para expresarte no necesitas hacer una canción, es lo que muchos ignoran del GRAN SILENCIO; en ese caso mejor presenta una propuesta social". Comentan que para hablar de algo, es necesario conocerlo de raíz; por eso prefieren hablar de su música antes que de cualquier problema. Aseguran que no quieren causar polémica con una canción, aunque afirman que si quisieran causar polémica lo harían; "como tampoco queremos hacer autómatas oyentes de nuestros discos" complementa Tony, "también queremos que haya participación social, invitar al pensamiento, a lo que queremos transmitir con una canción". Para Cano, el hecho de ser rockero no lo obliga a hablar de problemas o de conflictos, " yo pienso que hay hasta quienes ruegan: ¡ojalá y haya otro problema para hacer una canción! y nosotros no necesitamos de eso" .