.Jaguares
pasión por el rock and roll
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carmen alcalde andreu
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Photo:RC!2001
No
se trata de una ruptura drástica, ni siquiera de un cambio de estilo, pero, como
el hijo pródigo que vuelve al hogar, Jaguares ha echado la vista atrás para hacerle
un guiño a su pasado y recuperar, en el que es su último trabajo discográfico:
"Cuando la sangre galopa", el sonido del rock and roll más primitivo y tradicional.
Lanzado
al mercado el pasado 10 de julio, el álbum se presenta con un sonido crudo, casi
desnudo, donde cada instrumento reclama personalidad y atención, y donde la voz
de Saúl Fernández se mantiene como hilo conductor y punto de apoyo de todo el
conjunto. Estilo y contenido se cogen de la mano con la experiencia del que ha
vivido y la pasión del que justo empieza. Y es así como estos mejicanos han roto,
sin estridencias pero firmes, con el sonido que venían desarrollando últimamente.
Rock and roll a flor de piel, directo y eléctrico, un trabajo donde Saúl incluso
ejerce como productor, junto con Alfonso André, para volver con una onda más loca
y salvaje, primitiva. Además, el hecho de formar un trío hace que cada miembro
disponga de un espacio más abierto, más suyo y más personal a la hora de trabajar
juntos. El tercer elemento de Jaguares es César López, el Vampiro, que incorporado
en el anterior trabajo de la banda ("Bajo el azul de tu Misterio"), ejerce ya
a estas altura como miembro de pleno derecho, tiene más presencia en este nuevo
álbum y firma en la composición de 4 de las canciones. Una química perfecta la
que que se respira entre los miembros de Jaguares, como ellos mismos han manifestado
en varias ocasiones, y donde el máximo beneficiario es su propia música. El alma
y corazón del grupo, Saúl, se respalda y se hace fuerte a través de los implacables
solos de López y el magistral trabajo de André a la batería; un trabajo, en definitiva,
donde se crecen y donde incrementan, más si cabe, la distancia entre Jaguares
y el fantasma de Caifanes, venciendo definitivamente (si alguna vez lo tuvieron)
el miedo a haber tocado por una vez el cielo y quedarse luego sin la alas con
las que volver a intentarlo. Desde que empezara, allá por los 80`s, con "Las insólitas
imágenes de Aurora", pasando por la profunda huella que dejó Caifanes y el nacimiento
y conso-lidación de Jaguares, Saúl Hernández sigue ondeando la bandera del compromiso
con el pueblo y la inmersión en las propias raíces y el origen como símbolo de
identidad cultural; eso sí, sin perder nunca de vista la realidad en la que se
mueve, que él utiliza como contexto y punto de partida para hablar sin divagar
y cantar alto sin gritar. "Cuando la sangre galopa" nos presenta un acercamiento
a esa realidad y a la ideología del grupo, que va, desde temas de contenido político
y social como "Estoy cansado" o "El secreto" (canciones que apelan a la necesidad
de cada individuo de desarrollar una conciencia politica propia, que rechace la
opresión y no se deje someter, a la vez que defienden el derecho a la libertad
de expresión y a la diferencia), hasta el classic rock de temas como "El Último
planeta" o "Viaje astral" y el toque latino y caliente de "Como tú" (primer sencillo)
y "La vida no es igual". Inmersos en una gira que comenzó el pasado mes de agosto
en Tijuana, Jaguares se presentará en Nueva York el próximo 25 de noviembre, tras
un recorrido que ya les habrá hecho ate-rrizar en ciudades como Las Vegas, Los
Ángeles, San Francisco y Chicago.